“Crisis”, poderosa arma del Capitalismo

cxdNunca me cansaré de repetir que aquello de la “crisis económica” fue –es– una de las jugadas maestras más hábiles que ha perpetrado el Capitalimo en toda su criminal historia. Porque la gente se ha tragado el cuento con una facilidad asombrosa, siguen creyendo que todo vino propiciado por “vivir por encima de nuestras posibilidades” (!) y por no sé qué que pasó con los bancos y el ladrillo y una burbuja. No se necesitó mucho para convencernos que por culpa nuestra y de unos señores que ni tenían nombre ni identidades había sobrevenido una crisis financiera mundial que nos iba a complicar más aún nuestra existencia. Así fue, y los resultados los estamos padeciendo algunos y disfrutando otros, como era de esperar. Porque la finalidad subyacente no era otra que hacer a los ricos más ricos y a los pobres más pobres, más o menos como se venía haciendo hasta ahora pero de una forma más teatral, más, digamos, elaborada, porque lo que se pretendía imponer no podía hacerse gratuitamente y sin un detonante de peso. El objetivo era claro, hacer una enorme redistribución de la riqueza y domesticar a los trabajadores en la pobreza, quitárselo todo para luego darle lo menos posible y que encima te lo agradecieran. Y así fue. Cuando la oscuridad es total la tenue luz de una vela te parece toda la luz del mundo.

Nos tiraron del barco y ahora nos aferramos a un diminuto salvavidas, y creemos que somos los más afortunados del mundo, que nuestra vida sale adelante aunque estemos medio hundidos y a expensas de la marea. Porque ya no nos acordamos de cómo se vivía en el barco, que aunque no fuera de lujo al menos se podía vivir dignamente. La “crisis” nos ha vuelto desmemoriados y nos ha arrebatado la voluntad, la voluntad para reclamar lo que es legítimamente nuestro, para gritar por los derechos que nos son propios y sobre todo nos ha postrado ante criminales medidas laborales y sociales que sin embargo aceptamos de buen grado, incluso con agradecimiento. Se dejó al pueblo morir de hambre para luego contentarlo con las migajas, y vaya que nos contentamos. Ningún padre o madre en paro va a rechazar un trabajo de mierda si sus hijos no tienen ni para comer, ningún joven va a dejar pasar una oferta de empleo por muy esclava que ésta sea porque sencillamente lo necesita para sobrevivir.

Pero el montar una crisis económica de tal magnitud, creíble y que llegue de forma efectiva al objetivo, es decir, a la clase trabajadora, que va a ser la víctima, se necesita atacar desde todos los ámbitos posibles y una de las más eficaces armas que ha tenido siempre el Capitalismo son los medios de comunicación a su servicio (que son casi todos). Y claro que éstos actuaron como altavoces de “lo que estaba ocurriendo”, desde luego implementaron la creencia entre la mayoría de la población de que estábamos en crisis y teníamos que jodernos, apretarnos el cinturón (aún más) porque como los años anteriores habían sido de bonanza ahora tocaban las vacas flacas. Entonces ahora que ya hemos aceptado que “no vamos a poder vivir tan bien como nuestros padres” (esto los mass media nos lo recuerdan mucho, para que nos lo creamos y asimilemos lo antes posible), que nos tenemos que conformar con trabajos semiesclavistas, condiciones laborales precarias y sueldos que dan sólo para vivir lo justo, lo que queda es que seamos felices viviendo en la pobreza. Así es, parece que después de la indignación inicial y la frustración y la resignación posteriores, la última fase es que seamos felices siendo pobres, que admitamos de una vez por todas que esto es lo que hay y que eso no va a cambiar.

A modo de ejemplos, últimamente se están viendo en la prensa más cínica y manipuladora mensajes o maneras para ser felices siendo pobres. Hasta tal grado de depravación llegan los medios de comunicación, que no son más que los perros de un Sistema criminal y corrupto. Sin ir más lejos, en ese panfleto derechista que es El País se están viendo publicaciones para que todo aquel que viva en la miseria pueda sobrellevar ésta mejor y hasta ser feliz con ello. Así, hemos visto insultos tale como que podemos ahorrar mucho dinero si nos alimentamos de potitos para bebé o haciendo recetas con cáscaras de plátano. O cómo podíamos estar a gusto en casa en pleno invierno si nos abrigábamos con mantas si no teníamos dinero para pagar la calefacción. O lo visto hace poco en la cadena ultra Antena 3, que nos conminaba a no tomar café porque «nos podía suponer un ahorro de 28.000 euros a lo largo de nuestra vida laboral». O la propuesta de unos famosillos de medio pelo (Anne Igartiburu y Edu Soto) que invitaban a los jóvenes a apartar algo de dinero para completar su futura pensión. Desgraciadamente este tipo de crueles barbaridades calan en la gente, nos hacen pensar que es cierto, que como no tenemos dinero podemos vivir más o menos bien porque no hay otra opción, que nos tenemos que conformar porque, al fin y al cabo, no nos queda otra. Aquí reside el gran triunfo de esa crisis que ha calado sobre todo en los países más cerriles y estúpidos de Europa.

El resultado es el éxito absoluto de lo que se pretendía. Los ricos son más ricos (millonarios, políticos, banqueros, empresarios…) y la clase obrera se ha empobrecido hasta casi la indigencia. Ése es el único resultado que a nosotros, el pueblo, los trabajadores, debe importarnos. No nos traguemos el cuento de la “recuperación” porque no es tal, ésta no está llegando ni va a llegar a nuestros bolsillos porque no es lo que se pretende, la recuperación se queda “arriba” y lo que hay realmente es un incremento en sus beneficios a costa de lo que hay “abajo”. Por lo tanto no esperemos trabajos dignos, garantías laborales o derechos como había antes porque nunca van a llegar. El paro baja pero no es más que precariedad y temporalidad; pero nos dicen que baja y nos conformamos porque nos han domesticado para ello, respiramos tranquilos porque la tele nos dice que “la economía se está reactivando porque hay más gente en los bares” (!). Y si a todo esto le sumamos la ausencia de partidos políticos que de verdad luchen en nombre del pueblo, de la clase obrera, de los trabajadores, todavía podríamos cambiar algo, pero sólo hay partidos plegados al Capital o charlatanes en busca de sillones que encima han vaciado las calles de lucha obrera desde que grandes emporios de comunicación los colocaron ahí precisamente para eso. Si no estuviéramos gobernados por verdaderos psicópatas sedientos de dinero y poder, si no fuéramos como imbéciles a votar a quienes nos dice nuestra cadena de televisión favorita, si hubiera gente dispuesta a luchar de verdad por el pueblo y no por el Capital, si no nos dejáramos engañar por los aparatos mediáticos que no son más que instrumentos de manipulación masiva al servicio de los criminales que mandan, quizá no estaríamos en la situación en la que estamos, agradeciendo las limosnas que el que nos las robó nos arroja desde la total satisfacción de vernos arrodillados a sus pies.

Así, el éxito ha sido total.

 

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3 comentarios

  1. […] nada y sin voz en las instituciones. El problema es que ésa era una jugada maestra de Sistema –otra– para con estas “nuevas políticas”, liquidar la izquierda (con Podemos) e impulsar a […]

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  2. […] la gente no pasa penurias ni hambres ni opresiones cuando desde esa pantomima que fue la “crisis del 2008“ el capital se ha redistribuido para ahondar aún más en la infinita brecha entre ricos y […]

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  3. […] es un privilegio ya está instaurada gracias a esa jugada maestra capitalista que fue la famosa crisis, algo que jamás fue lo que nos contaron. Y de esta forma, con la conciencia de clase anulada, no […]

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