Uno de los grandes lastres de la humanidad –y quizá la mayor desgracia– con el que ha cargado desde hace milenios y que ha supuesto un freno decisivo para el desarrollo natural de esta criminal civilización es sin lugar a dudas la religión y todas sus variantes, sobre todo las “modernas”, mucho más demenciales y crueles […]

Si atendemos a la definición común que habitualmente se le da al arte, es decir, “manifestación de la actividad humana mediante la cual se interpreta lo real o se plasma lo imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros” (DRAE), podemos apreciar que ésta no aglutina ni de lejos lo que realmente significa el arte, lógico […]

Dicen que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Y es cierto, pero no una, sino dos, tres cuatro, cinco o más veces. No aprendemos de nuestros errores, no contamos con lo ya ocurrido para no repetirlo, la experiencia en nuestros fallos o equivocaciones sólo nos previene […]

El ser humano es un animal incoherente. Por naturaleza. Pese a que lo que lo diferencia del resto de seres vivos es más la abyecta maldad que es capaz de atesorar que su inteligencia, un rasgo indivisible de su condición es la contradicción, la polarización extrema que se da en algunos de sus aspectos psicológicos […]

Nunca me cansaré de repetir que aquello de la “crisis económica” fue –es– una de las jugadas maestras más hábiles que ha perpetrado el Capitalimo en toda su criminal historia. Porque la gente se ha tragado el cuento con una facilidad asombrosa, siguen creyendo que todo vino propiciado por “vivir por encima de nuestras posibilidades” (!) […]

Hace unos días, de pura casualidad, vi en la tele, o mejor dicho escuché, después de más de veinte años, una canción de esas que de alguna manera se graban en la memoria a determinadas edades de la vida (curiosamente no recuerdo su título) y que quizá por esto, por pertenecer a etapas casi remotas […]

Igualdad. Esa palabra tan en boga últimamente, tan necesaria como ilusoria, tan relumbrante como subyacente de podredumbre cuando se usa como mero atenuante de un pensamiento discriminatorio y falsario. Todo el mundo se llena ahora más que nunca la boca con la igualdad, con que todos y todas somos iguales y tenemos los mismos derechos, […]